Construyendo una constelación de resistencias (parte II) – Radar Libre
Construyendo una constelación de resistencias (parte II)

TXT: Radar Libre

IMG: Marcos Oviedo | CC BY SA

las herramientas del amo nunca desmantelaran la casa del amo
Cómo ciertas construcciones comunitarias y experiencias alternativas construyen procesos de apropiación popular de tecnologías.

Las experiencias mapeadas en Radar Libre dan cuenta de una variedad de formas de pensar la vinculación entre la comunicación comunitaria y/o alternativa, con el software libre y la cultura libre. Desde lo técnico, están las que ven en el software libre cierta practicidad y un plus en la legalidad de las licencias de uso. Otras encuentran también respuestas a la sustentabilidad, por los bajos costos y la necesidad de equipamientos más modestos. Algunas experiencias destacan la posibilidad de tener un trato directo con quiénes desarrollan software a través de las comunidades. Esto no sólo implica saldar dudas técnicas, sino también hacer reporte de fallos y sugerir cambios.

Desde lo organizacional, aparecen ciertos parentescos entre el movimiento del software libre y las organizaciones sociales. Para quienes funcionan a través de una lógica cooperativa, la migración hacia sistemas libres apareció como una solución más acorde al espíritu colaborativo, fuera de lo concentrado y lo corporativo.

Del hacklab a las tecnologías populares

Armado de transmisores en 2010 durante un taller en CABA | Fotos: Indymedia | CC BY NC SA

Aquellos laboratorios geek – empapados del espíritu DIY o házlo tu mismo – toman otra forma cuando se aborda como espacio de construcción de tecnologías para saldar necesidades de sectores populares. Un primer ejemplo es el de la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) y organizaciones como DTL!, que a partir de 2010 iniciaron una serie de talleres integrales, donde a la formación sobre temáticas específicas de radio y televisión, le incorporaron instancias de construcción colectiva de transmisores. Los insumos de base para esta suerte de reciclado de equipos de transmisión fueron aquellos que habían sido confiscados por el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER). En un cambio de escenario donde el Estado tomaba otro rol – ya no de decomisar equipamiento –, se habían cedido al Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO) para su reutilización. Como detalla la investigadora Patricia Fasano:

Se armaron 63 transmisores de radio de frecuencia modulada destinados a la creación de idéntico número de nuevas radios comunitarias en distintos puntos del país”.

El objetivo de la RNMA era facilitar equipamiento a las organizaciones, para salir al aire y disputar el espectro. Estas propuestas se replicaron durante 2011 y 2012, y fueron incorporadas en los encuentros anuales.

Segunda instancia de armado de transmisores en 2011 en Córdoba | Fotos: Indymedia | CC BY NC SA

En este compartir de saberes también apuntaron a la difusión de cartillas con recomendaciones de seguridad digital para comunicadores y militantes. Las mismas incluían un glosario con definiciones básicas, listado de herramientas y aplicaciones, y un explicativo de sus funcionamientos. Las licencias libres bajo las que se publicaron estos materiales implicaban una postura legal para la difusión, pero sobre todo un posicionamiento explícito del compartir, del recrear, del completar.

Estas instancias están hermanadas con las dinámicas que generan espacios de encuentro como son los FLISoL, donde experiencias como Construcción Tecnológica Popular (CTP) en Córdoba, fueron parte en varias ediciones. O re-ediciones de aquellos labs de experimentación artística independiente, como la experiencia reciente de Laboratorio Fenómeno, vinculado a un medio de comunicación alternativo como MEDIONEGRO.

AlterMundi tiene otra forma de abordar estas propuestas, no desde medios sino desde redes de internet comunitaria. Son experiencias guiadas por la construcción y apropiación popular de tecnologías para saldar necesidades de sectores excluidos. ¿En qué se diferencian de los hacklabs? ¿Qué toman y qué evitan replicar? Las instancias son abordadas con lógicas comunitarias, generando momentos de socialización de saberes vía talleres o intercambios de pares. Una búsqueda por romper el temor a lo tecnológico, de abrirlo y destriparlo, de reconstruirlo o utilizarlo para producir o reparar herramientas y a bajo costo.

En general, estas iniciativas gestadas desde organizaciones sociales, comparten la intención de documentar los procesos, además de lo técnico. El cómo hacerlo es tan importante como el para qué y para quiénes. Para eso se ponen a disposición herramientas que simplifican y traducen interfaces más técnicas para quienes no disponen de conocimientos específicos. Y así puedan apropiarse de este tipo de desarrollos, tomar decisiones sobre los mismos, evitando que las prácticas queden confinadas a experiencias geeks.

Pantalla de una notebook sobre la que se ve una consola en GNU/Linux y la información de Libre Mesh
Software Libre Mesh hecho para modificar el funcionamiento de un router | Foto: Niamfrifruli | CC BY SA

La disputa por tecnologías libres desde la comunicación comunitaria

Las tecnologías son un importante escenario de disputa y como en cada frente donde se batalla contra grandes monopolios, la clave es hacerlo en comunidades, organizadas e interconectadas. La hacker y activista catalana Margarita Padilla reconoce que el software libre por sí solo no anula las desigualdades. Sin embargo considera su potencia como instrumento, que unido a otra tecnopolítica 1, permita luchar contra ellas.

El comunicador y ex-director de la FM La Tribu Gastón Montells, menciona2 una gran barrera para establecer diálogos entre proyectos de comunicación comunitaria y las superficies digitales:

Hay un elemento que es articulador del sentido común, que es la costumbre. Y más allá de la perspectiva política desde la cual podamos identificar nuestro relato sobre el uso tecnológico, estamos discutiendo contra los usos constituidos, que son la generación de costumbres”.

Respecto a las posibilidades de confluencia, Montells sostenía que “por cuestiones políticas se generan las condiciones para articularse con sectores de la producción de conocimiento digital, electrónico y tecnológico, ejemplo: el software libre”. Estos acercamientos podían sustentarse en las necesidades de los proyectos comunicacionales comunitarios, por ejemplo saldar limitaciones técnicas, y también para ampliar los posicionamientos en relación a determinados temas públicos.

Esta propuesta se puede vincular con la que impulsa desde 2014 la comunidad de Libera tu radio y la Red de Radios Comunitarias y Software Libre (RRCySL). Este entramado se conforma con la intención de trabajar sobre un escenario de transición hacia lo digital, incentivando la utilización de software libre para el funcionamiento cotidiano de radios, pero también, fomentando el aprendizaje y el intercambio colaborativo de contenidos libres y saberes. A la creación de espacios virtuales para hacer circular o colgar materiales – lista de correos y una posterior web–, le siguió la realización de encuentros presenciales – con 78 radios participantes en 2015 en Cochabamba (Bolivia), y una segunda instancia con cerca de 70 en la edición 2016 en Quito (Ecuador).

Un jóven participando del taller de radios, le muestra a una mujer una configuración en su móvil
Taller de automatización de radios con software libre en Santa Fe | Foto: Niamfrifruli | CC BY SA

La RRCySL sostiene una propuesta en torno a la democratización de la palabra que busca incorporar al debate la faceta digital, como complemento a las luchas por la legalización emprendidas entre 2007-20133. A este proceso, al cual denominan “liberación de radios” – de allí que el dominio de su web sea el imperativo ¡libera tu radio! –, busca trascender cualquier visión instrumental o acrítica de la tecnología, para abordarla desde una serie de dimensiones o capas: la primera relacionada a la infraestructura física (espectro radioeléctrico y hardware), una segunda relativa a la parte lógica (software y plataformas de redes sociales) y una tercera que se enfoca en los contenidos generados (cultura libre, licencias libres y periodismo de código libre). Liberarse, implica entonces, detectar niveles de dependencia, control y dominación que operan a través de ciertas tecnologías en cada una de estas capas, para buscar soluciones colectivas, alternativas y sustentables que favorezcan niveles de autonomía, descolonización y/o soberanía sobre las prácticas digitales.

Aún hay ciertos desacuerdos y usos confusos en lo que respecta a la producción bajo licencias libres. Muchos materiales o producciones de medios comunitarios y alternativos se distribuyen con más de una licencia y con permisos incompatibles o contradictorios entre sí. Quizás es parte de lo que Lila Pagola – investigadora, docente, artista y militante de software libre – refiere como un copyleft avant la lettre4. Es decir, las corrientes que militan por el derecho a copiar sin caer en la ilegalidad o que buscan fomentar vía licencias la circulación de sus producciones, caen en saco roto en una cultura que tiene naturalizada la copia ilegal y la circulación de todo lo que se pueda digitalizar o replicar.

Otro problema que surge es cuando se intenta saldar vía licencias el debate sobre posibles usos por fuera de la línea editorial con la que fueron generados – por ejemplo las fotos. Esto es algo que excede a las licencias y que no necesariamente tienen que resolver. Margarita Padilla reflexiona al respecto, y su propuesta a este interrogante recae más en la importancia de la comunidad que genera los contenidos y en su capacidad de negociación.

Propuestas y confluencias entre lo analógico y lo digital

En 2017, Santiago García Gago, comunicador y coordinador de los proyectos Radios Libres y Radioteca, entrevistó un total de 144 radios latinoamericanas. De estas emisoras, identificadas como comunitarias / populares, sólo un pequeño porcentaje estaba atravesando o proyectando un proceso de liberación. Las que lo hacían, principalmente se centraban en la parte lógica, es decir en la instalación de sistemas operativos o diferentes programas libres utilizados para el funcionamiento cotidiano de las radios. Eso daba cuenta que aquel proceso que en los testimonios aparecía como troncal, que debía ser colectivo o al menos transversal a toda organización que buscara democratizar la palabra, en la práctica aparecía como una instancia más interna de una emisora o una organización.

Taller de construcción de minitransmisores FM para radios comunitarias | Foto: patrikalex | CC BY NC SA

El camino emprendido en la disputa analógica, cuando se dio la pelea por un lugar en el espectro radioeléctrico y la obtención de frecuencias para medios sin fines de lucro, se vislumbra lejano en el escenario digital. Principalmente por la ausencia de unidad discursiva, o una traducción en consignas y en acciones colectivas concretas, coordinadas con un conjunto de actores más allá de las propias emisoras.

Aún con este diagnóstico, hay una intención de continuar emparentando las militancias en torno a temáticas de soberanía y autogestión. Muchas de las experiencias mencionadas buscan esa confluencia con bases ya organizadas, con discusiones sobre acuerdos mínimos, ya que suelen habitar los mismos territorios de conflicto. En definitiva, trabajan sobre la premisa de que nadie defiende lo que no conoce.

Hay comunidades que están haciendo este camino de hormiga, sumando nuevas dimensiones a los procesos de lucha. Aún cuando estos debates y herramientas complejizan, al mismo tiempo actualizan los escenarios de disputa y pueden ayudar a fortalecer las batallas emprendidas. Buscan construir colectivamente y a largo plazo, preparándose para que cuando los problemas estallen, no sea el control de daños la única solución posible.


Bibliografía

Notas al pie

  1. El enfoque de Margarita Padilla está basado en lo producido académicamente a partir del movimiento 15M en la investigación colectiva de @Datanalysis15m. En un curso para organizaciones sociales, tomaba las definiciones de tecnopolítica como “el uso táctico y estratégico de las herramientas digitales para la organización, comunicación y acción colectiva. Es la capacidad de las comunidades conectadas, de los cerebros y cuerpos en red para crear y automodular los movimientos sociales“.
  2. Entrevista realizada en el marco del encuentro 2010 organizado por la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC)
  3. Algunas radios y organizaciones de la RRCySL, fueron parte activa en las disputas en el escenario analógico en sus respectivos países, por ejemplo para la conformación de legislaciones en la región: Uruguay (2007), Argentina (2009), Bolivia (2011), Ecuador (2013). Y otras, más jóvenes, nacieron incluso en el marco de esas peleas.
  4. Lo menciona en algunas entrevistas sobre sus investigaciones y puntualmente lo desarrolla en una conferencia transcripta en el libro “Argentina copyleft: la crisis del modelo de derecho de autor y las prácticas para democratizar la cultura”.